Publicado por CRG el 5 octubre 2018

Mes de las Misiones, anuncio de la Buena Nueva

15º aniversario de la canonización de Arnoldo Janssen y José Freinademetz (2003-2018)

Acercándonos a los últimos meses de este año escolar y transitando ya octubre, lo vemos como una oportunidad para reflexionar sobre nuestra identidad como colegio misionero perteneciente a la Congregación del Verbo Divino. En este mes de las misiones, también compartimos una Semana Verbita, en el marco del 15º aniversario de la canonización de nuestros santos Arnoldo Janssen y José Freinademetz, y buscando ahondar nuestra reflexión en torno a la misión que nos toca a cada uno en la vida y la misión que compartimos como Iglesia y comunidad misionera, por la que estamos animados por el ejemplo de vida de nuestros santos Arnoldo y José.

San Arnoldo Janssen confíó sus obras a la divina providencia, con la fuerte convicción de que: “Si Dios quiere, la obra tendrá éxito”, así nos enseña a hacer la voluntad de Dios en nuestra vida. Él mismo decía al P. José Freinademetz: “Si estamos en armonía con la voluntad de Dios, entonces somos fuertes, ya que los caminos de Dios no son como los caminos de los hombres”.

San José Freinademetz, quien supo descubrir y amar profundamente la grandeza de la cultura del pueblo al que había sido enviado (China), dedicó su vida a anunciar el Evangelio, mensaje del Amor de Dios a la humanidad, y a encarnar ese amor en la comunión de comunidades cristianas chinas. Animó a esas comunidades a abrirse en solidaridad con el resto del pueblo chino. Entusiasmó a muchos chinos para que fueran misioneros de sus paisanos como catequistas, religiosos, religiosas y sacerdotes. Su vida entera fue expresión del que fue su lema: “El idioma que todos entienden es el amor”. Nos enseña a vivir un mundo multicultural desde el respeto y la tolerancia.

Santa Teresita, patrona de las misiones, nos invita a ser mensajeros del amor de Cristo en nuestra vida. En su frase célebre nos llama a la misión y ser personas de amor y solidaridad en todo momento de la vida, cuando dice: “En el Corazón de la Iglesia, que es mi madre, yo seré el Amor” (Santa Teresita de Lisieux).

Estos mandatos nos invitan a estar abiertos a la voluntad de Dios, experimentando la dimensión misionera en todo momento de nuestra vida.

Los tres santos nos animan a caminar según su espiritualidad y nos regalan una nueva oportunidad para descubrir la misión para la que Dios nos ha llamado: a los docentes, en esta hermosa tarea de educar y formar a centenares de niños y jóvenes con amor y pasión, frente a tantos ejemplos que se dejan guiar por la ley del menor esfuerzo; a los alumnos, siendo personas de bien, abiertos a tantas novedades que Dios quiere regalar a cada uno, frente a la vida fácil que propone la modernidad; a las familias, a asumir el rol protagónico en ser el lugar primordial de misión, de compartir y vivir la fe y el amor de Cristo en cada hogar.

En el colegio celebramos este mes especial con nuestras oraciones y rezo del Santo Rosario, pidiendo por nuestra propia misión y por las misiones de todo el mundo, asumiendo nuestro compromiso educativo con pasión y entrega.

Que María, misionera por excelencia, nos anime en este caminar.

P. Juan Rajimon svd
Representante Legal