Publicado por CRG el 15 noviembre 2018

A tus pasos se alzaron cien pueblos…

Nuevamente estamos próximos a celebrar el 17 de noviembre la fiesta de San Roque González de Santa Cruz, misionero jesuita paraguayo y compañero mártir. Es una oportunidad para tomar fuerzas del ejemplo de nuestro santo.

Fue el primer santo criollo nacido en el Río de la Plata. Evangelizador de los nativos y fundador de numerosas misiones jesuíticas y entre ellas las actuales ciudades de Posadas y Yapeyú. Abarcó el actual Paraguay, el noroeste argentino y el sur del Brasil, donde padeció el martirio. Fue un explorador incansable y el primero en navegar el río Uruguay.

Su entrega y amor a los pueblos originarios se inmortalizó en la devoción de los pueblos del nordeste Argentino y del Paraguay. El ejemplo de nuestro santo es una inspiración para todos, especialmente en estos momentos que vivimos un mundo tan secular y materialista.

Como colegio, recordar a nuestro Santo Patrono y celebrar su fiesta en comunidad, es un llamado para seguir sus pasos, teniéndolo como guía en nuestra vida. Él fue un Gran amante de la Virgen María, con ella conquistaba corazones para Cristo, por eso la llamaba “La conquistadora”. Se cuenta que muchas veces con sólo levantar el cuadro de la imagen de nuestra Señora, los indios admiraban la belleza de María y sin pronunciar palabras se convertían. San Roque González nos invita a fortalecernos en la fe a ejemplo de la Virgen María, en su silencio, fidelidad a la misión y confianza en la divina providencia ante las adversidades.

San Roque González, desde su espíritu misionero, nos enseña a estar abiertos a las nuevas culturas, idiomas y pueblos. En su vida demostró especial habilidad para comunicarse con los guaraníes en su misma lengua. El gran respeto por la cultura e idioma guaraní, nos invita a vivir esta actitud de estima para la diversidad que nos enriquece. Nunca se cansó de anunciar la Palabra de Dios, tanto es así, que como un apóstol más de Cristo asumió el martirio asemejándose al Maestro.

Muchas veces nos desaniman las pruebas y ante los primeros desafíos, tenemos la tentación de abandonar la barca. San Roque González hoy nos invita vivir la perseverancia, porque todo tiene un sentido (la lucha, el sufrimiento, la muerte…) para la gloria de Dios y para que su Reino llegue hasta los confines de la tierra.

Su camino de santidad es un ejemplo para todos los cristianos. Él nos ha demostrado que es posible amar a Dios entregando la vida por sus hermanos, especialmente por los más necesitados de la sociedad. La vida de San Roque nos debe animar y dar fuerzas para seguir trabajando para tantos hermanos desamparados de nuestra sociedad, tantos que viven en la indigencia, en la pobreza y condiciones inhumanas, los que más necesitan de nosotros.

El espíritu misionero de San Roque nos sigue acompañando y fortaleciendo, como el mismo Santo decía ante el martirio de sus compañeros: “Aunque me maten no muero, porque mi alma va al cielo”. Fue la fe incondicional y la confianza plena en Dios lo que le permitió seguir entregando la vida por Cristo y en favor de sus hermanos.

Que San Roque González de Santa Cruz, interceda por nuestra patria en estos tiempos difíciles, nos anime a seguir luchando por un Reino de Justicia e igualdad, y que en nuestras adversidades estemos sostenidos por la cruz de Cristo, fortalecidos por la eucaristía y protegidos bajo el manto de la Virgen.

A todos les deseo un buen cierre del año escolar, una muy feliz Navidad y un próspero año 2019.

P. Juan Rajimon svd
Representante Legal