Publicado por CRG el 20 marzo 2018

Educando en valores, con honestidad, respeto y trabajo en equipo

Bienvenidos a este nuevo ciclo lectivo que ya hemos iniciado el 7 de marzo, coincidentemente con el inicio del Roque hace 81 años atrás, un 7 de marzo de 1937. Así como hace más de ocho décadas, un nuevo ciclo, es una oportunidad de prepararnos para enfrentar desafíos que la sociedad nos presenta.

Como nos sugiere el lema del último curso de Rectores de este año 2018: “La revolución de la ternura”, es bueno reflexionar sobre esta misión educativa que estamos iniciando y que implica amor y entrega generosa en la formación de centenares niños y jóvenes. Quisiera que iniciemos este ciclo lectivo con la pasión de enseñar con amor y exigencia, la pasión de aprender con entusiasmo y ganas, y la fortaleza para acompañar el crecimiento de los hijos que es satisfacción y gozo para los padres de nuestros alumnos. Este trabajo conjunto hace que sea una misión desde el amor.

El verdadero desafío de educar con amor y afecto, llega a ser clave en una sociedad que muchas veces tiene temor, porque muchos jóvenes conviven con el aburrimiento y la incapacidad de entablar relaciones humanas sanas, a pesar de la abundancia de los avances tecnológicos. Como sociedad es nuestro compromiso prepararlos para dar lo mejor.

Es llamativo que varios países como Francia, están replanteando la prohibición del uso de celulares en las escuelas, considerando la importancia de entablar relaciones interpersonales plenas entre pares, sin la interrupción de una pantalla durante el horario escolar. Esto nos pone de manifiesto el desafío que se presenta al pretender educar a nuestros niños y jóvenes, recalcando el uso responsable de la tecnología, para que esta no afecte las relaciones humanas.

Educar es un acto de amor. En este sentido, el amor y entrega puestos en esta vocación, marcan claramente los resultados que se puedan obtener. Para lograr este fin, como equipo de conducción hemos consensuado trabajar en este 2018 bajo el lema: “Educando en valores, con honestidad, respeto y trabajo en equipo”.

Frente a tantos hechos de violencias que a diario nos presentan los medios de comunicación, en las escuelas de distintas partes del mundo y de tantas situaciones preocupantes, creo que la educación es la que abre las puertas hacia un camino de amor y ternura que permite ayudar al hombre desorientado, aburrido, árido, incapaz de involucrarse en lo que sucede frente a sus ojos. Sólo desde el amor se puede erradicar toda tendencia a la violencia y desencanto que viven tantos niños y jóvenes.

La educación es una oportunidad de formar a seres humanos integrales, creativos y tolerantes que necesita cada vez más nuestra sociedad. Es el camino que nos ayudará a superar la situación de crisis económica y laboral que vivimos en la actualidad.

Como decía Nelson Mandela: “La educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo”. Apostemos, entonces, a una educación seria y de calidad, para que juntos podamos iniciar esos cambios y transformaciones que son necesarios y que soñamos como sociedad.

Que este inicio del ciclo lectivo 2018, nos anime a enfrentar tantos desafíos que plantea el sistema educativo, desde el optimismo y la esperanza.

P. Juan Rajimon svd
Representante Legal