Despidiendo más que un maestro, a un amigo

Para homenajear a quien en vida fuera Don CLAUDIO COLLMAN, nos reunimos en la capilla del colegio, el 23 de abril de 2005, en una Misa en la que agradecimos a Dios por la persona de este gran maestro y director de nuestro Instituto.

Hubieron palabras muy emotivas a cargo del P. Romano Hentz, quien hizo entrega a su familia, de un cuadro recordatorio. Además, Chiquita Baena, colega del Sr. Claudio y en nombre de otros, muchos de ellos presentes, rezó una oración especial:

 

ORACIÓN POR UN MAESTRO FALLECIDO

Señor:
Dame fuerzas para despedir a Claudio Collman
amigo de todos y maestro de todos,
quien fuera Director de la sección primaria.

Dame palabras justas para transmitir a su familia,
a sus colegas, a los sacerdotes de esta casa
y a los que fueron sus alumnos,
esa mezcla de dolor y paz que siento ahora.

Ser maestro es ser guía,
es dar ejemplo
es abrir puertas y
llevar de la mano a los alumnos
para escribir primero la palabra “mamá”
y después descubrir el mundo.

Ser maestro es estar aquí; despidiendo a otro
maestro que se adelantó
como buen caballero
para agrandar para nosotros
la luz de la Resurrección.

Allá en lo alto, junto al Maestro de los Maestros,
se sumó Claudio Collman al P. Francisco Wesling,
Miguel Suárez, Sonoda, Rolón, Pepe Gordo,
Elena Ortiz, Félix Sisto y tantos otros,
entremezclando renglones, armonía y color,
para recibir nuestro cariño y admiración.

Mientras tanto, los maestros,
profesores, rectores, las “seños”,
seguirán formando fila
y mostrarán un horizonte sin fronteras.

Señor,
dame y danos a los aquí presentes
en la fuerza de la oración,
la oportunidad de seguir sirviéndote
y seguir enseñando en cualquier escenario.

Dale a Claudio Collman
junto a tu misericordia,
un lugar cerca de un pizarrón,
una bandera y una oración.

AMÉN.

Entrega de un mural de recuerdo a los familiares de Claudio Collman, firmado por los docentes del Roque González, en una misa homenaje realizada en la capilla del Colegio

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