Fortaleza y esperanza

Hemos iniciado el ciclo lectivo 2021 con la alegría de poder encontrarnos presencialmente, para renovar nuestros vínculos pedagógicos y sociales, los que nos dan fuerzas para seguir caminando en este tiempo que estamos atravesando, lleno de incertidumbres, pero también de esperanzas.

Nos convoca la vuelta a las aulas en un sistema de alternancia, que nos invita a centrarnos en esta gran posibilidad de tener las aulas abiertas y en presencialidad para nuestros niños y jóvenes.

A todos los estudiantes de los cuatro niveles del Roque, Inicial, Primario, Secundario y Superior, a los docentes, a los directivos, a los tutores y a todo el personal de la casa, les damos la bienvenida a este ciclo lectivo 2021. Es oportuno que lo iniciemos en el espíritu de la resurrección que renueva nuestra esperanza en medio de las dificultades.

A la luz de la próxima Pascua, renovemos la oportunidad para creer en un Dios que transforma el desánimo y la desilusión de los discípulos, en alegría de resurrección. Es así que, a pesar de los tantos efectos negativos de la pandemia, tenemos el regocija del encuentro, y este año nos alegra también el inicio del nuevo nivel educativo: el Nivel Superior, como parte de nuestra propuesta académica. Iniciamos este ciclo lectivo colocando la mirada en el amor del Padre, que nunca nos abandona.

En las próximas fiestas de la Pascua, se cumple la verdadera esperanza de la vida nueva que nace de la confianza plena en el amor de Dios. El mismo Jesús nos muestra el camino y nos regala el fundamento y garantía de nuestra esperanza: la vida eterna.

La resurrección de Jesús nos da nueva luz, renueva energías y reafirma la confianza en la presencia viva de Dios con nosotros en todo momento. Como nos dice la misma Palabra de Dios: “Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo” (Mt 28,20).

La resurrección de Jesús nos abre las puertas a la misión universal. Él nos invita a ser testigos en todo el mundo. En las apariciones, Jesús encargó a sus discípulos la misión definitiva: “Como el Padre me ha enviado, así los envío yo” (Jn 20,21). “Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra. Vayan y hagan discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que les he mandado” (Mt 28,18-20).

El “Paso” de Cristo, nos invita a ser buena noticia para nuestro mundo. Buena noticia en esa pequeña porción que nos toca compartir: nuestros hogares, nuestras aulas, nuestros espacios de animación pastoral y solidaria. Así como los apóstoles salieron al encuentro de la vida con la fuerza del Espíritu Santo, también nosotros salgamos al encuentro de los desafíos, impulsados por la misma fuerza.

Que nuestra fe en Cristo sea nuestra fortaleza. Con alegría vivamos una verdadera espiritualidad pascual, que nos hace confiar en el triunfo de Cristo y el triunfo de la vida.

¡Feliz y bendecido inicio del ciclo lectivo 2021! ¡Felices Pascuas de Resurrección!

P. Juan Rajimon svd
Representante Legal