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Historia

Historia del Colegio Roque González

Primitivo edificio del Colegio San Miguel, remodelado en base a una precaria vivienda de dos aguas. Aquí se instaló en 1937 el Colegio Roque González, agregando a ambos lados más aulas. Este edificio fue demolido en 1990. Se conservan algunos de sus elementos en el recibidor de la calle La Rioja 1927 (Residencia de los Misioneros del Verbo Divino)

 

Antecedentes: Año 1903

El 5 de diciembre del año 1898 llegan los primeros misioneros “Verbitas” (de la Congregación del VERBO DIVINO) a Misiones. Ya en 1903 el Padre FEDERICO VOGT, el “Superior”, lanza una circular en la que anuncia que a partir del mes de marzo de ese año funcionará una escuela en dependencias de la casa parroquial, junto a la actual iglesia Catedral (para entonces aún inexistente), frente a la Plaza Nueve de Julio.

La ESCUELA, que se llamó SAN MIGUEL en el año 1909, se trasladó a la finca de calle La Rioja Nº 284, donde funcionó hasta el año 1923, que por falta de fondos para sostenerla, y de personal idóneo, debió ser cerrada. El edificio fue alquilado a una Escuela Municipal de Arte primero, luego al Consulado de Alemania, y otros usos posteriores.

La fundación: Año 1937

El entonces Padre JORGE KEMERER y el Vicario Foráneo PABLO STEINKI, retomaron la iniciativa y consiguieron del Superior Provincial y su Consejo la autorización para reabrir la escuela, la que volvió a funcionar, ya con el nombre de ROQUE GONZÁLEZ, desde el 7 de marzo de 1937 en el mismo lugar y edificio remodelado, y con los pasos legales necesarios.

Fueron creados de entrada los 7 grados primarios. Su primer director fue el PADRE JORGE KEMERER, quien le imprimió la verdadera orientación para que pudiera sortear las dificultades del comienzo.

La fotografía más antigua del Colegio San Miguel

 

El internado: Año 1937

La idea fundamental en la educación, fue la de ofrecer una escuela buena y seria a las familias del interior de la Provincia. Así tuvo el COLEGIO ROQUE GONZÁLEZ un anexo: el Internado. Por eso vemos en la Matrícula de aquellos años gran cantidad de alumnos del interior de la Provincia, y aún del Paraguay y de la Provincia de Corrientes.

Inmediatamente después de la fundación fue necesario ampliar las dependencias. Por eso, al edificio existente en calle Rioja Nº 284, se le agregaron dos aulas de ambos costados, llegando hasta calle Colón, y aún sobre esta calle hasta la mitad de cuadra. También fueron adquiridos los lotes sobre la calle Entre Ríos, junto con las edificaciones allí existentes, que sirvieron para el internado. Lo mismo ocurrió sobre la calle San Lorenzo.

El ciclo secundario: Año 1949

La consolidación constante y la expansión de la Matrícula obligaron a pensar en el Secundario. Impulsor de esta fase fue el Padre DEMETRIO TERLECKI, Rector desde el año 1945. En 1949 comenzó a funcionar tímidamente el Secundario, y cinco años más tarde, en 1953 se celebró la PRIMERA PROMOCIÓN DE BACHILLERES.

El alumnado y un grupo de Scout que formaban parte de las actividades paralelas del Colegio. Este funcionaba en una sede provisoria en la calle Sarmiento y Colón.

Los sacerdotes que acompañaban en esa época fueron los que entonces regían en el Colegio: P. Gerardo Woeste SVD (con sombrero) y el P. Goetz.

Frente y entrada principal del Colegio Roque González por la calle La Rioja. La remodelación fue hecha en 1909 al trasladarse a este solar el Colegio San Miguel. Fue acondicionado en 1937 al iniciarse el Colegio Roque González y se conservó hasta 1990 para dar lugar al actual edificio. La edificación de ladrillos a la izquierda (Actual Librería San José) fueron construidas en 1937.

 

El edificio nuevo: Años 1949 a 1959

La evolución fue constante y continuamente se fueron haciendo adecuaciones. Finalmente se pensó en un edificio totalmente nuevo. Los archivos registran una propuesta del Arquitecto Fogeler, autor -entre otros- del edificio del Banco Hipotecario de Posadas, y del edificio del Colegio Santa María. Pero finalmente fue elegido el proyecto del Arquitecto Chizzali. Su concreción se realizó en tres etapas. Se comenzó en Diciembre de 1949, y se culminó en 1959. El subsuelo y el segundo piso estaban reservados para el internado y la Comunidad Verbita, en tanto que la Planta Baja y el Primer Piso para el colegio primario y el secundario.

Los cambios a partir del Concilio Vaticano II

El CONCILIO VATICANO II trajo muchos cambios en la Iglesia y sus instituciones. La más notable inicialmente para el COLEGIO ROQUE GONZÁLEZ fue la progresiva sustitución del personal religioso de Verbitas, por personal laico, aún en los puestos directivos. Posteriormente, la supresión del Internado; aunque en esto último incidieron otros factores, especialmente el hecho de la creación de Colegios Secundarios en muchos pueblos del interior de la Provincia. Ello trajo como consecuencia la disponibilidad de más espacio para que se pudiera expandir la matrícula de los ciclos primario y secundario.

El internado dejó de funcionar a fin del año 1965. De allí en más se duplicaron y aún triplicaron las divisiones de los diversos grados y cursos.

Ochava del colegio, calles Colón y La Rioja. En la esquina la ya existente Librería San José.

 

El bachillerato unificado: Año 1989

En el año 1989 hubo que implementar el BACHILLERATO UNIFICADO, lo que significó la instrumentación de talleres. Entre éstos, el COLEGIO ROQUE GONZÁLEZ dio cabida a LA COMPUTACIÓN como materia de promoción, iniciando así una nueva era en la metodología de la enseñanza, que aún sigue con sus constantes innovaciones.

Se incorpora el nivel inicial: año 1995

El incorporar el NIVEL INICIAL (Preescolar) el Colegio Roque González pasa a ser progresivamente mixto. Hoy, ya cuenta con MATRICULA FEMENINA hasta 6º grado y para el año entrante se agregará también el 7º año de la E.G.B.3 (Educación General Básica 3).

La Ley Federal de Educación

El Colegio asumió con seriedad la transformación educativa. Durante todo el año 1997 fue contratada una ASESORA PEDAGÓGICA que guía a los docentes en esta transformación. La E.G.B. 1, que comprende los años 1º, 2º y 3º y la E.G.B. 2, que comprende los años 4º, 5º y 6º ya se hallan plenamente instrumentadas, con los porcentuales establecidos del 50% de contenido común nacional, 30% de contenido provincial a regional y el 20% de contenido educacional definido por el propio instituto.

La EGB 3 – El Contraturno – El POLIMODAL

Para el año 1998 se implementará el NUEVO SISTEMA con la Educación General Básica (E.G.B.). Comenzará con ellos el CONTRATURNO, turno tarde, que irá completando en los próximos años.

En el año 2.000 se comenzó con el POLIMODAL, con las nuevas orientaciones establecidas por la Ley Federal de Educación (Humanidades, Ciencias Sociales, etc.).

La Unión de Padres y la Secretaría de Ex-alumnos

Desde hace dos años se encuentra funcionando la Unión de Padres de Familia, con local propio, en la calle Entre Ríos, casi Colón.
Una de sus Secretarías es la de “Ex-Alumnos”, que coordina toda la actividad relacionada con los egresados.

El Colegio visto desde el patio interno

 


La quinta del Colegio Roque González

(Reseña extraída del libro: «Cien Años de la Segunda Evangelización en la Tierra Colorada»)

Hablar con ex-alumnos de la Quinta del Colegio, es evocar gratos recuerdos de momentos “inolvidables” de camaradería y esparcimiento en este pedacito de paraíso. Decirles que hoy los alumnos lo desconocen y que está hecho un abandono, les arranca siempre un lamento de incomprensión.

Un poco de historia

Tal cómo y cuándo se adquirió y de quién fue, no se sabe con certeza, se cree haber escuchado por ahí que fue cedido a los fines de fabricar ladrillos para las primeras obras de la Congregación en los inicios del trabajo en Misiones.

Se trata de una porción de tierra que, aquí en Posadas, se la denomina “una chacra”, que con los caminos suman 11 hectáreas, pero en realidad son alrededor de 12. En Catastro está registrado como Chacra Nº 176, y entre la gente del lugar la conocían como el “campo de los curas” o “Quinta del Colegio Roque González”. Está situado a escasas 15 cuadras del centro de la ciudad de Posadas.

Por estas 12 hectáreas corre un arroyito llamado Itá. Los que han hecho mérito y transformado en su tiempo en pequeño paraíso para los alumnos fueron los Hermanos Solano, Andrés, Tarcisio y Martín, que junto con instalaciones deportivas, 2 piletas de natación, con quincho y un refugio, tenían allí una hermosa huerta, chiquero y gallinero, para abastecer la cocina de los pupilos y la comunidad. Hasta la década del 60 (65 fue el último año con pupilos) era rito consabido pasar los sábados en la Quinta.

En cuanto a los terrenos, eran en general bajos, de tierra gredona (ñahú), especial para huertas, parte era potrero y parte monte bajo. Dos factores principales incidieron para acelerar la decadencia a que se llegó en la actualidad: 1º) El avance de la urbanización de Posadas y 2º) la construcción de la represa Yacyretá.

Al decidirse la construcción de Yacyretá, todos los terrenos que quedaban bajo la cota 85, estaban sujetos a expropiación y a la ley de “no innovación”. Esto afectó a la mayor parte de nuestra “quinta”. Sólo un triángulo, cerca de dos hectáreas quedaba fuera. Rápidamente, por gestiones del P. Ricardo Kudlek svd, se hizo una mensura de esa parte y Yacyretá los reconoció y excluyó de la ley de expropiación. En cuanto a lo primero, la urbanización rodeó con  gran cantidad de vecinos, en general advenedizos, y que venían a Posadas del interior o del Paraguay, sin tener nada, y vivían en casillas muy primitivas.

Por otra parte, la apertura de calles y caminos en la cuenca de alimentación del arroyito, trajo con cada lluvia abundante aluviones de tierra removida que empezó a acumularse en el cauce del arroyo y en las piletas que están hechas junto al mismo arroyo. Lo que en un principio fue un arroyito manso y cristalino, con los años se convirtió, como los otros arroyos que pasan por Posadas, en verdaderas cloacas a cielo abierto.

Con los años, el encanto de nuestra “Quinta” se fue desvaneciendo. Con el agua contaminada, las piletas inservibles, el vecindario que invadía el monte, ya no había garantía para llevar a los chicos del colegio allí. La incertidumbre sobre lo que pasaría con nuestra otrora hermosa quinta fue creciendo. A la vez sentíamos cada vez más la necesidad de un “campo de deportes”, porque al suprimirse el internado en el Colegio, fue triplicado el número de alumnos.

También el crecimiento urbano no se detuvo. Hoy, la Avenida Santa Catalina con su excelente asfalto llega hasta la esquina SE de la quinta y la Avenida Urquiza fue hecha una pequeña autopista con dos carriles, iluminación nocturna y gran frecuencia de colectivos. Calle de por medio está la Usina Termoeléctrica de EMSA llamada “Sulger”. Y a dos cuadras, está el Centro Cívico, donde funcionan varios Ministerios del Gobierno Provincial.

Tampoco han demorado en aparecer los vivos o “avivados” que aprovechando la futura posibilidad de una relocalización por Yacyretá han plantado sus “casillas provisorias” en terrenos bajo la cota 85. Así en menos tiempo de que nos diéramos cuenta en el borde Oeste se han ubicado varias decenas de intrusos. Tomamos algunas precauciones, pero desalojarlos es menos que imposible. Para que estas invasiones no se sigan produciendo, hemos permitido que el Club “Luz y Fuerza” (fútbol) ocupara la mayoría del predio.

Una postal clásica de la Quinta de antaño. Chicos del colegio en el quincho y la pileta con agua del arroyo Itá. Este lugar se encuentra hoy en el lecho del río Paraná, en la bahía que se formó en la desembocadura del arroyo Itá, luego de la Avda. Urquiza (entre Av. Costanera y Tomás Guido)

 

Quinta actual

Como el embalse de Yacyretá había llegado hasta la cota 76, fue inminente la expropiación y la correspondiente indemnización y definición respecto al saneamiento costero, que eventualmente iba a favorecer con un área mayor para el campo de deportes.

La crisis mexicana y el “efecto tequila” tuvo su impacto en la economía del país. El Gobierno decidió no invertir más un sólo peso en Yacyretá. Se terminarían las obras que tenían financiación y todo el funcionamiento y mantenimiento de la represa pasaría a manos privadas. Igualmente para elevar el nivel del lago a la cota prevista, la empresa adjudicataria debía correr con los gastos de indemnización, de relocalización y saneamiento costero.

El Gobierno estuvo decidido a privatizar, pero encontró mucha resistencia en amplios sectores. Posiblemente esta situación llevaría años hasta una definición concreta para el Colegio. Planteada la cuestión así, en una Asamblea realizada por a Congregación del Verbo Divino, la opinión predominante fue de vender la quinta, para intentar con los dineros de esta venta encarar una solución alternativa para el campo de deporte del Colegio Roque González, que siempre fue necesario y se hacía notar su ausencia.

A fines de 1998, llegó la solución. La “Nueva Quinta” del “Roque” se puso en marcha en los fondos de Fátima. El Padre Juan Wilman svd, la bautizó “José Freinademetz”.

 

VIDEO realizado en ocasión del 70 Aniversario del Colegio Roque González, en la que narra la historia desde sus orígenes


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1 comentario

    • Catalina Sanabria en 23 marzo 2011 a las 4:22 PM
    • Responder

    Muy buena la historia. Este es mi colegio!!! Aguante el Roque por siempreee!!!

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