Volver a Institucional

Ideario

Nuestra tarea y misión como Institución Educativa se basa en la existencia de Dios. A Dios lo confesamos Uno y Trino:

PADRE: Eterno. Origen y destino final de todo lo creado, especialmente del hombre. Justo remunerador que nos espera al final de nuestro caminar en esta vida. En su infinito amor se nos revela en su:

HIJO JESUCRISTO: Es el enviado del Padre -hecho hombre- para hablarnos de Dios (Verbo Divino) y redimirnos. Nos ilumina e invita a una libre aceptación de su mensaje y establecer entre los hombres su reino, mediante la acción del:

ESPÍRITU SANTO: Es amor, principio de vida, de gracia, de fortaleza y estímulo para todo hombre, que al responder a sus inspiraciones opta por dar fe a Dios.

Por esta opción, el hombre manifiesta el amor eterno de Dios, Uno y Trino, y hecho Hijo de Dios se constituye en su muestra visible. Y ha de reproducir en su propia vida este amor de Dios.

Nuestra Institución surge como respuesta al mandato de Cristo: “Vayan y hagan discípulos míos a todos los hombres, enseñándoles todo lo que yo les he enseñado” (Mateo 28,28). Este mandato fue recogido por el padre ARNOLDO JANSSEN y puesto en práctica con la fundación de la SOCIEDAD DEL VERBO DIVINO (SVD), de la cual el Instituto Roque González es una de sus iniciativas.

No nos sentimos un esfuerzo aislado, sino parte de una gran cantidad de hombres y mujeres de buena voluntad, que en los cinco continentes, responden a la invitación del Espíritu y siguiendo al Padre Arnoldo Janssen, suman esfuerzos, ya en grandes institutos universitarios, ya en humildes escuelitas de barrios o de selvas lejanas.

Todos pretendemos por el anuncio de la PALABRA – EL VERBO DE DIOS, que las personas, los hombres y mujeres, de todas las latitudes sean por medio de la educación más conscientes de su condición de Hijos de Dios, de su dignidad humana, de sus derechos y también de sus compromisos recíprocos. Nos sentimos particularmente más comprometidos con los que menos tienen y menos pueden.

Por eso nuestra formación Verbita ha de caracterizarse por una cosmovisión internacional y fraternidad universal hacia todas las razas y todas las culturas, basados en nuestra fe católica universal.

Queremos sentir y transmitir un fundamental aprecio y valor hacia LA SAGRADA ESCRITURA, que es guía y punto de referencia que ilumina continuamente nuestro caminar. La PALABRA DE DIOS nos hará encontrar siempre el sendero justo hacia nuestro destino eterno. Al dedicar nuestros esfuerzos a la educación y formación del hombre y las mujeres de nuestro tiempo, lo hacemos con la profunda convicción de estar colaborando en la gran tarea de hacer nuestro mundo más humano, respetuoso, conciliador, porque la persona más instruida y amante de la libertad, es más culta en su actuar.

En esta tarea educativa y formativa, adherimos y conformamos nuestro andar al programa oficial de enseñanza de nuestro país, cuyos contenidos y orientaciones serán las nuestras.

No ahorraremos esfuerzos por estar al día en lo que atañe al devenir pedagógico, técnico y eficiencia académica. Pero, por la responsabilidad que sentimos hacia las familias que nos confían la formación de sus hijos e hijas, no queremos aventurar innovaciones que no están garantizadas y avaladas fehacientemente.

En esta búsqueda constante del camino que debe hacer el hombre, nos guiará la espiritualidad del Padre Arnoldo Janssen, que basó toda su obra en una gran confianza en Dios, en el orden y la disciplina, pero a la vez, vinculó la responsabilidad y la eficiencia en todos los niveles de la comunidad.

Hacemos nuestra su incondicional fidelidad a la Iglesia Católica, su doctrina, sus autoridades y su religiosidad, que fluye equilibrada y naturalmente de las verdades cristianas y de sus enseñanzas. En este contexto, ocupan lugares preeminentes la EUCARISTÍA, la veneración a MARIA, MADRE DEL VERBO DE DIOS y al patrono de nuestro Instituto, SAN ROQUE GONZÁLEZ, adalid de estas tierras, cuya bandera civilizadora y evangelizadora retomamos y hacemos nuestra para actualizarla en nuestro tiempo.

Nuestro interés en el orden religioso, personal y comunitario, apunta a crear conciencias capaces de hacer opciones libres y personales, después de haber conocido el privilegio que “Dios nos regaló al hacernos sus hijos, para que Dios Uno y Trino reine en los corazones de todos los hombres”.

 


PERFIL DEL ALUMNO

Que sea capaz de:

EN LO RELIGIOSO

  • Alcanzar una formación integral desde una concepción cristiana del hombre, mundo y vida.
  • Ser testimonio de la palabra de Dios con proyección misionera.
  • Promover los valores cristianos en el compromiso cotidiano a la luz del evangelio.

 

EN LO ÉTICO

  • Reflejar la escala de valores contenida en el Evangelio, siendo consciente de su dignidad personal, respetuosos de los demás, tolerante ante la diversidad ideológica, filosófica y racial.
  • Dignificar y transformar su entorno social con acciones solidarias, altruistas, honestas, justas.

 

EN LO INTELECTUAL

  • Iluminar el mundo del saber y de las ciencias con la fe y los valores del Evangelio, desarrollando el juicio crítico y la capacidad creadora, orientando el discernimiento hacia la justicia, el servicio y la auto disciplina, en el marco de una búsqueda constante de la verdad.
  • Buen observador, investigador inquieto, objetivo, crítico y creativo.

 

EN LO SOCIAL

  • Ser partícipe activo en la tarea de construir un mundo mejor, consciente de sus deberes, derechos, respetuoso de las ideas y opiniones ajenas.
  • Discernir, con juicio crítico, la manipulación y la comunicación social a través del lenguaje.

 

EN LO ESTÉTICO

  • Desarrollar la sensibilidad por lo bello, en la búsqueda del goce estético.
  • Reconocer la presencia del creador en la belleza, armonía y perfección del universo natural.

 

EN LO CORPORAL

  • Reconocerse como un ser creado por Dios, aceptando y respetando su cuerpo.
  • Reconocerse y valorar que su cuerpo y espíritu contienen la esencia de su ser.