Misión de Verano 2005

“El Mejor lugar del Mundo es allí donde Dios me quiere”
San José Freinademetz

La Misión del mes de diciembre, fue en la localidad de Puerto Leoni, con las Comunidades Aborígenes: Leoni Tabay (San Miguel) y Leoni Poty (San José). En la misma se vivió bajo el Lema: “Palabra, Pan de Vida” desde nuestro compromiso, como Colegio misionero en el Año Verbita de la lectura de la Biblia.

El Grupo Misionero del Colegio Roque González, está en el marco de la Obras Misionales Pontificias, que incorpora a la misión, a gran cantidad de jóvenes con inquietudes de servicio y de entrega. «Considerado el carácter propio de la educación misionera de los jóvenes, la Obra de la Propagación de la Fe dispondrá de un servicio misionero de los jóvenes… que pretende despertar y acrecentar el dinamismo misionero en la juventud y capacitarla para ser misionera dentro y fuera de nuestras fronteras». (Estatutos OMP, cap 11, Artículo 11 #10)

Este espacio permite a los jóvenes vivir la experiencia que los Apóstoles, los 72 discípulos y muchos cristianos, han tenido con Jesús. También hoy Jesús llama a los jóvenes con un “ven sígueme” (Mt 19,21); “Ustedes son mis Amigos” (Jn 15,14); “Vayan y evangelicen” (Mt 28,19); “Yo estaré con Ustedes siempre” (Mt 28,2). Jesús los invita a vivir una especial comunión con Él: viviendo con Él y como Él. Los envía a ir en su nombre para realizar con su poder la Misión que les ha encomendado.

Respondiendo a esta invitación le decimos sí a la Misión del mes de diciembre, que será en la localidad de Puerto Leoni, con las Comunidades Aborígenes: Leoni Tabay (San Miguel) y Leoni Poty (San José). En la misma se vivirá bajo el Lema: “Palabra, Pan de Vida” desde nuestro compromiso, como Colegio misionero en el Año Verbita de la lectura de la Biblia.

Misión es partir

“Una tarde común, me llegó una invitación para ir a misionar. Sin saber a donde ni cuando, acepté segura, pues estaba decidida en seguir los pasos del Señor, como también lo hizo el Fundador de la Congregación del Verbo Divino. Así, junto a chicos y chicas de cursos y turnos diferentes, comenzamos a transitar un camino dinámico, divertido y lleno de espiritualidad, preparándonos para poder llegar a nuestra gran meta: dar a conocer a nuestro gran Amigo Jesús, a las Comunidades de Leoni Tabay y Leoni Taji Poty. Este camino que estamos transitando, no es fácil, tampoco lo será en el momento en que partamos, pero este grupo de jóvenes fervientes, se prepara día a día, para que cuando llegado el momento, cada uno pueda compartir con espíritu alegre y dar todo de sí. Cada uno de nosotros fuimos llamados por Jesús y somos concientes de ello, por eso esperamos ansiosamente el día en que podamos viajar hacia estas comunidades y sentirnos completamente felices de dar a conocer al Gran Maestro que nos enseñó que “Misión, es partir”. Vanesa G. Cristaldo, 3º Nat. TT.

“Fuimos muchos los que recibimos el llamado insistente y amoroso de Jesús, pero pocos los que dijimos SÍ. El 28 de agosto tuvimos el primer encuentro para preparar la misión de verano, a este le sucedieron varios otros, los cuales terminaron en un campamento en el que profundizamos todo lo reflexionado. Ahora, sólo queda llevar esto a la práctica. Nada fácil ¿no? Va a ser la primera vez que vamos a misionar al interior de la provincia durante cuatro días al servicio de estas comunidades tan carentes de recursos materiales y espirituales. Será una experiencia que nos quedará marcada en lo más profundo de nuestros corazones. Agradecemos a Dios por darnos la oportunidad de transmitir su Palabra”. Antonella Messina y Fatima Marcoski, 1° Soc.

“En Diciembre del 2005, viví una de las experiencias más impactantes, que jamás había vivido en mi vida: la Misión. El haber ido a las aldeas aborígenes, Leoni Poty y Leoni Tabay, para mí fue una bendición, el hecho de llevar la Palabra y compartir con otra cultura totalmente diferente, es único. Si bien las condiciones eran precarias y costaba adaptarse a esas condiciones, sentía que estaba en el lugar correcto, en el lugar que Dios quería que estuviese. Descubrí una realidad que esta sociedad nos oculta, una realidad olvidada, llena de tristeza y pobreza. Esto me sirvió para darme cuenta que cuando Dios nos llama, no importa nada más que el AMOR y el querer ayudar a los demás”. Myriam E. Mandirola, 2º Soc. TT

“La Misión de verano fue la experiencia espiritual más importante que me tocó vivir. Agradezco de todo corazón al Colegio por haberme dado la oportunidad de ir, con tan sólo 15 años, a misionar, a llevar la Palabra a una cultura totalmente diferente, con personitas que piensan, actúan, hablan y sienten diferente a nosotros, pero con las cuales nos relacionamos muy bien. Es muy difícil explicar lo que sentí en esos cuatro días. Fue llegar a un lugar desconocido, con una incertidumbre difícil de imaginar, no sabiendo si íbamos a ser bien recibidos, o bien, si íbamos a ser recibidos. Teníamos mucho miedo, pero cuando llegamos todo se calmó al ver esas caritas sonrientes, ansiosas por conocernos, llenas de amor para dar. Al principio fue difícil, porque los niños sólo hablaban en guaraní, pero poco a poco ellos fueron aprendiendo nuestro idioma y nosotros el suyo. Ellos tienen costumbres, diferentes a las nuestras, y sin una preparación previa, creo que hubiese sido imposible. Espero poder repetir la experiencia el próximo varano”. Antonella Messina, 2º Soc TT

“Al momento de la partida todos teníamos miedo y dudas, porque íbamos camino a enfrentarnos a una realidad distinta de la que vivimos diariamente. Pero al llegar nos dimos cuenta que eran personas amigables, buenas, que no hicieron sentir como en casa. Fue una vivencia inolvidable y única, donde todas las personas que fuimos, aprendimos una hermosa lección de vida. Además, pudimos intercambiar nuestras creencias con ellos”. Mónica Hann – Silvana Ibarra, 2° Nat. TM

“Cuando ya empezaba a pensar que la juventud estaba perdida en vanidades y en lo superfluo de la moda y de falsos estereotipos, me invitaron a la misión de verano que se realizó en Puerto Leoni. Cuando vi a los animadores cantando, jugando y cargando en brazo a estos “paisanitos”, me di cuenta de que soy muy pequeño, que me superaba lo contrastante de estas dos realidades, estos jóvenes me estaban enseñando a Jesús. El inmenso amor que hay en servir, un plato de comida y un vaso de jugo. La misión que existe, es golpear puerta a puerta, dejando los perjuicios de lado y compartir una charla, una canción. La solidaridad que hay, no en las bolsas de comidas y ropas, sino en el gesto de cariño, un juego o un abrazo. Cuando caminábamos por los caminos polvorientos, pude ver a Dios en la inmensidad de la naturaleza, a los costados la selva virgen, arriba el cielo azul, debajo la tierra colorada que se pegaba a nuestros zapatos, delante y detrás ángeles sin alas, solidaridad sin WWW, ni “punto com”, sólo a personas interesadas en otras personas. Y me di cuenta, que eran jóvenes, que eran chicas y chicos del colegio Roque González. ¡Que Dios los bendiga!” Prof. Chino López

“Esta fue la primer experiencia, tanto para la Institución como para los Animadores. Estaban todas las expectativas puestas en tal evento. Nos hemos sentido muy acogidos por todos los que llevaban a cabo esta Misión. Fuimos bien recibidos por los aborígenes, a pesar de que tenemos diferentes formas de ver la vida. Esta actividad que realizamos, nos ha hecho crecer como personas y ver diferentes realidades. Esperamos poder participar en la próxima misión”. Cintya Ramírez, 3º Soc. TM

“Cuando recibí la invitación para participar en la misión de verano, no dudé en hacerlo porque tenía muchas ganas de saber de qué se trataba, es decir sentía curiosidad. Pero esa “curiosidad” paulatinamente se convirtió en alegría y deseo de repetir la experiencia, porque no hay palabras para expresar cuánto amor necesitan esos niños, pero a su vez, cuánto amor nos han regalado. Espero ansiosa el día en que podamos nuevamente jugar, reír, cantar, rezar, porque en cada aborigen, está presente Dios que nos espera para compartir lo mucho o poco que tenemos”. Lucila Romero, 3º Soc. TM

__Fotos: Mariela Chamorro

Fotos: Mariela Chamorro

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ORACIÓN POR LA MISIÓN
Diciembre 2005

Señor Jesucristo,
que por la salvación de todo el mundo
fundaste tu Iglesia,
mira con misericordia
a la gente de nuestra tierra.

Son muchos los que
todavía no te conocen,
ni saben de tu Palabra.
Te encomendamos la labor
de llevar tu Evangelio
a la comunidad de Tajy Poty.

Danos un corazón abierto y universal,
para que seamos verdaderos Misioneros del Verbo Divino
y proclamemos con entusiasmo y alegría
tu Palabra de salvación
a los que tienen sed de verdad.

 Señor Jesús, que diste tu vida
por nuestra salvación,
ayúdanos a continuar construyendo
tu Reino de Paz, Justicia y Amor.

María, Madre de la Palabra,
ruega por nosotros.
San Arnoldo y San José,
Rueguen por nosotros.