Navega Mar Adentro 2019

El Retiro de Profundización “Navega Mar Adentro” se realizó del 13 al 15 de junio en el Centro de Espiritualidad Fátima.

El Navega Mar Adentro marca un antes y después en la vida de los que hacen el retiro. Es una experiencia única y especial que nos brinda el colegio y todos deberían aprovecharla al máximo.

Mi experiencia como “navegante” fue muy linda, llena de amigos y momentos inolvidables. Al igual que cuando fui de animadora, se sienten las buenas vibras y la conexión de todos. A su vez, es una muestra de solidaridad y ganas de cada equipo. Invito a todo aquel que tenga la posibilidad de hacerlo, no se van a arrepentir.

Victoria Sarquis, 5° Año


¿Cómo empezar a describir mi experiencia en el Navega? ¿Cómo tratar de explicarles lo que verdaderamente viví? O aún más difícil… ¿cómo resumir mis 5 años de experiencia en el servicio al Señor y decirles que cada año, cada retiro se vive de una manera absolutamente diferente y hermosa?

Bueno, primero me presento: Soy Macarena Ifrain, ex alumna del colegio, egresada en el año 2016. Mi primer experiencia en el Navega fue en 4° año de la secundaria, donde tuve la oportunidad de conocer verdaderamente a Dios y saber de qué se trataba el Retiro. Sin embargo, aún así no les puedo explicar lo bien que se siente desde el principio del encuentro hasta el final.

Este año tuve la oportunidad de ser la subcoordinadora del encuentro y tuve la gracia de poder vivir todos los buenos impactos y cambios radicales que el Señor produce con su presencia en los alumnos navegantes, pero sobre todo, pude valorar también el esfuerzo de todas las personas que permitieron que el encuentro se lleve a cabo con total éxito, ya sea con sus participaciones tanto dentro como fuera del retiro, o con sus oraciones.

También cabe destacar la presencia del Señor ante el cansancio por el esfuerzo de los equipos, siendo un elemento fundamental para dar lo mejor de cada uno y servir con amor. Por último, y no menos importante, cabe destacar el comportamiento de los alumnos, ya que fue muy bueno y realmente se sintió la presencia del Señor en cada uno de ellos.

Para mí, el Navega es una experiencia espiritual única, que te guía a un reencuentro con el amor de Dios, es un lugar donde te sentís en absoluta paz y tranquilidad, donde no tenés miedos ni sentís dolor, donde sabes que con Jesús podés salir adelante aún después de cada tropiezo.

Llevo siempre en mi corazón esta hermosa experiencia y a Jesús conmigo.

Macarena Ifrain, Ex Alumna