Palabras para la despedida de Silvina

La culminación de una trayectoria docente, entraña una dulce alegría al contemplar, a través de la labor cumplida, cómo ha germinado la semilla de la educación en el feroz almácigo humano. El aula ha sido escenario de la diaria entrega, en la que el maestro y el alumno, .conforman un maravilloso símbolo, por eso, en estos instantes en los que la despedida traza el epílogo a tan vasta labor cumplida, deseamos manifestar nuestros augurios de felicidad y dicha a la docente de esta casa de estudios, que se acoge al merecido descanso de la jubilación: es ella la señora SILVINA ARRIETA DE LIMA.

Sólo ella sabe muy dentro de su corazón la emoción de este momento, y acudirán a su memoria en tropel los recuerdos de aquellos lejanos días de la juventud, cuando inició su carrera docente. ¡Cuántas vivencias, emociones, sacrificios personales en todos estos años transcurridos: formar una familia, criar a los hijos y paralelamente brindarse sin retaceos como la segunda mamá a los niños de la escuela y apuntalar la labor de la misma, en la alta misión confiada a sus manos por la sociedad!

Es por ello, que reconociendo la magnífica labor que ha desarrollado en los 25 o más años transcurridos, el cuerpo directivo, docente y el alumnado de este Colegio, han querido perpetuar este momento y sobre todo mostrando como ejemplo, por lo mismo que el ejemplo tiene de educativo, tributando un agradecido homenaje a esta colega que se ha hecho acreedora de nuestro afecto y reconocimiento a tan ardua y tesonera labor.

Ella, que como tantas colegas que por aquí pasaron, en este sagrado recinto del saber, ha cumplido con creces con el mandato que en un día lejano, perdido en las brumas del tiempo, prometieron cumplir siendo flamantes normalistas: «Enseñar al ignorante».

¡Cómo te vamos a extrañar Silvina! De todo corazón te deseamos muchísimos éxitos y felicidades en esta nueva etapa que vas a comenzar. ¡Que Dios te bendiga hoy y siempre!

Gloria Mauri