Primeras Jornadas de Periodismo Escolar

Hasta hace poco se pensaba que cuando un grupo de adolescentes se juntaba a organizar algo, lo único que se podía sacar (objetivamente) de esa reunión era: «ESTUDIANTINA», «INTERCOLEGIALES», «BOLICHE», nada más… ESTO NO ES ASI. Para ser mejor entendido, mi postura no es estar en contra de los chicos que se ocupan de esas tareas, no, para nada, sino que las enumero como ejemplo de lo que piensan algunos sobre: «qué piensa un alumno del secundario» (redundancia aparte… ¿todo claro?).

No es que los pibes nos relacionemos con los demás -con un redoblante y lentejuelas-, las cosas no pasan por el ensayo para «zafar» de las horas de clases; personalmente apoyo todo lo que sea relacionarnos con los demás (llámese Estudiantina, etc.), pero eso no es todo.

Bueno, les comento que los días 6 y 7 de junio de 1991, nos agrupamos distintos colegios SECUNDARIOS, sí escuchó bien doña, créase o no. Chicos de 13 a 20 años nos reunimos para intercambiar, aprender, asimilar, demostrar, y por sobre todo, COMPARTIR opiniones acerca de la labor periodística de las instituciones a la que pertenecía cada grupo (en buen castizo: Mostrar las revistas de cada «cole» ….). Experiencia riquísima en iniciativa, en originalidad, proyectos, ganas de trabajar, en una palabra «nos enganchamos».

En mi caso personal, al principio me costó «desacartonarme», pero después… todo legal. Los intercambios se sucedieron con escuelas como la ITATI, y una charla amena y prolongada con los pibes del LICEO STORNI. La verdad es asombroso como dos colegios (Roque y Liceo) al estar tan separados geográficamente y, como es lógico con ideologías diferentes, nos hicieron sentir como amigos de años entre los pibes con charreterras y nosotros.

Los expositores volcaron todas sus experiencias que por momentos se tomó un poco etérea, pero después comenzó a despertar la atención de «Nos». Cuando cada grupo expuso su trabajo la sorpresa fue y no fue tal. Fue sorpresa porque todos habían trabajado sin compromiso, organizados; y no lo fue tanto porque… sabíamos que los chicos que venían no eran «troncos» vestidos con guardapolvos.

En estos talleres se proyectaron nuevas formas de difusión informativa escolar, gracias a las aclaraciones de los panelistas, que explicaron el verdadero rol de la Revista Escolar y a quiénes va dirigida.

Propaladoras (radios escolares); Revistas (semanales-Mensuales-Bimestrales); Mural – Pizarrón – Volante, etc. Un «tocazo» de formas de cómo «hacer periodismo», un «arte» bastante mal usado en la actualidad, donde pasan un noticiero con un periodista entrevistando desangrado, con el cráneo partido, los dientes en bolsillo, casi sin poder respirar y con un tajito en la nariz para preguntarle: «Y dígame… ¿qué se siente ser atropellado por un tren de carga?»

Parece ser que si no desayunamos o cenamos con sangre en las noticias, los argentinos no podemos hacer un provechito digestivo. Y «buéh», «El mundo fue y será…» eso lo sabemos todos, no solamente Discépolo.

Por eso, esto de hacer periodismo escolar debe ser una fuerza activa, que ejerza presión, que lleve la voz de los pibes de la secundaria, que sea el nexo entre el alumnado y el Ministerio, que sea una agrupación que proponga cosas y no un club para tomar mate con biscochitos.

Por eso las jornadas, por eso las charlas, por eso los intercambios, por eso el periodismo. Juan Carlos Baglietto dijo cantando alguna vez: «La censura no existe, mi amor… La censura no existe, la censura no existe… la censura no… la censura… La… no…»

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Haciendo memoria

Las Primeras Jornadas sobre Periodismo Escolar para alumnos y profesores del Nivel Medio, estuvo organizado por el Departamento de Lengua y Literatura.

Participaron como expositores: Prof. Marcelino A. García (doc. del A. de Comunicación de la carrera de Periodismo de la UNAM); Alejandro Miravet; Leonardo Sánchez Bonifato (periodistas); P. Lorenzo Bovier (misionero de la Congregación del Verbo Divino).

Escuelas que participaron: Colegio Santa María; Colegio San Basilio Magno; Instituto Arnoldo Janssen; Instituto Santa Catalina; Colegio Verbo Divino; Escuela Nacional de Comercio Nº 1; Bachillerato Polivalente Itatí; Liceo Naval Militar Almirante Storni; Colegio Nacional Martín de Moussy; Escuela Nacional de Comercio Nº 6; Bachillerato Polivalente Nº 1.

Alfredo López, 5º B

Fuente: Revista «Caminando», diciembre 1991