Ser Educador, una vocación para festejar

Bien sabido es por todos, que uno de los principales desafíos a superar en colegios tan grandes y con tanto personal como el nuestro, es lograr una buena integración, construir una verdadera comunidad, capaz de sufrir y compartir las alegrías y penas del otro. Por suerte, hay momentos en los cuales podemos unirnos, acercarnos, encontrarnos y disfrutar de esa oportunidad.

El pasado 21 de septiembre, no sólo llegó la primavera, sino también el momento del encuentro para todos, sacerdotes, directivos, docentes, administrativos y personal de maestranza. El lugar, la quinta del Colegio, y el motivo, festejar el Día del Docente.

Con un día primaveral y con el ánimo de 100 x 100, los que allí estuvimos, en verdad nos sentimos agasajados y muy queridos. No faltó ningún detalle, desde la comida, la música, los regalos ofrecidos por la Familia Verbita y… hasta una ¡autoproclamada reina de la fiesta! Todo era alegría, gozo, «sentirse bien». Por la noche, en la capilla del colegio, pudimos también agradecer a Jesús por ser Docentes.

Para quienes tuvieron la feliz idea y los que estuvieron allí, ¡GRACIAS!