Sergio Arroyo… ¡Un amigo de aquellos!

Cultivo una rosa blanca
en junio como enero
para el amigo sincero
que me da su mano franca…
(José Martí)

Sergio, creo que muchos te recordamos así: un amigo sincero que supo dar su mano franca, una mano noble, sencilla y generosa.

Tu corto y silencioso paso por este mundo, ha dejado huellas en quienes te hemos conocido. No podemos imitarte, somos seres únicos e irrepetibles, pero sí podemos tomar como ejemplo tu humildad, tus silencios de persona prudente que nos inspiraba confianza.

Al momento de necesitar ayuda se te buscaba, no sólo por tus conocimientos, creo que más por tu manera de ser, tus “sí” eran tan sinceros y responsables como tus “no” y por ello acudíamos a vos. El saber lo tienen muchos, pero pocos dan lo que saben sin mezquindades o reconocen sus limitaciones.

Y son muchas las virtudes que se destacaron en vos. Es cierto, cuando partimos de este mundo “todos somos buenos”, pero en tu vida sí que lo has demostrado.

No puedo prometerte que te tendremos siempre presente, sabemos que el tiempo es tirano, que pasa muy pronto y hecha al olvido a las personas y sus historias y sólo quedan vagos recuerdos de nuestros seres queridos.

Pero has existido, yo sé que has existido. Hemos compartido asados, vinos, mateadas e interminables horas de trabajo. Sé de tu voluntad para superar dificultades, de no desanimarte, de ser fuerte.

He visto tu preocupación de no dejar trabajos inconclusos, de querer robarle tiempo a la inminente muerte… parte de vos se ha llevado, pero no te ha vencido. Te fuiste en la paz del Señor.

Donde estés, Sergio, un amigo te saluda.

Eduardo Antonio

(Sergio Arroyo fue Profesor en nuestra Institución y falleció el 27/04/2009 aquejado durante mucho tiempo por una enfermedad)

Dejar un comentario