Taller de Formación para Animadores Líderes 2005

En el marco del Proyecto Educativo Institucional, se desarrollan los Talleres de Formación para Animadores-Líderes, que responde a la necesidad de los adolescentes-jóvenes, de ser protagonistas y de hallar espacios de encuentro para capacitarse en la construcción sólida de cimientos en los valores de Cristo, adquiriendo técnicas, métodos y materiales necesarios para un excelente desenvolvimiento frente a otros jóvenes como animadores líderes cristianos.

 

Ellos comparten sus experiencias de animación en el Roque

“El taller de animadores estuvo “grosso”. Supimos lo que es “estar del otro lado”. Estuvo bueno ser animador y aprender nuevas técnicas para expresar nuestras emociones y sentimientos. Los campamentos a los que fuimos como Animadores, estuvieron divertidos pero llenos de trabajo que dieron sus frutos. También tuvimos campamentos donde fuimos animados, y aprendimos de otros animadores que ya tenían experiencias que nos transmitieron a los que recién comenzábamos. Además de todo, aprendimos que no hay que olvidar llevar la carpa”. Marco G. Oegg y Ciro Romero, 8º D TT

“En el taller para ser Animador, me sentí sobre todo contento, ya que sabía que lo estaba haciendo porque Jesús me llamó. No se puede explicar muy bien la razón por la que fui al taller, pero sé que no me arrepiento de haberlo hecho. Fue una gran experiencia que me ayudó a cambiar algunas cosas para bien. Aprendí a relacionarme mejor con los demás, a ser más educado, a ayudar y a tomar las cosas con más responsabilidad”. Juan Elías mejalenko, 8º A

“Participar en las Jornadas, animando junto a otros chicos en las actividades, fue una experiencia sumamente enriquecedora. Las personas con las que estuve, me enseñaron muchas cosas y espero que ellos hayan aprendido algo de mí, ya que al fin y al cabo es el único pedacito de mí que dejo en el colegio que tanto amo… Formar parte de estas jornadas me hizo crecer mucho como persona, me enseñó sobre todo a no juzgar antes de conocer; y si la vida me había dado 10 amigos, después de esas experiencias gané muchos, más de lo que pude imaginar. Lo único que me queda por decir es, que estas vivencias son únicas a lo largo de tu secundario y que ¡no las desaproveches!”. Animadora: Bárbara Jiménez, 3º Soc. TM.

“Los talleres nos ayudan a prepararnos, nos dan elementos para participar en la animación. A mí me tocó animar a los nenes de primer grado en las Jornadas Espirituales en la Quinta, fue una experiencia hermosa. Por ser mi primera vez como animadora, la pasé muy bien, nos divertimos y compartimos muchas cosas. Los chicos se portaron muy bien y nos reímos mucho con la obra de títeres. La verdad que me sentí muy bien conmigo misma y quiero seguir animando a los chicos por muchos años más, porque éstas son experiencias inolvidables”. Sofía Coria, 8º B TM.

 

Jornadas EGB 3

 

“Risas, experiencias, juegos y muchas otras cosas se pudieron sentir en la atmósfera de las jornadas de reflexión de EGB 3. Empezando desde lo elemental, que fue ir para aprender algo nuevo, hasta los juegos y ratos libres que se tuvieron fueron muy llevaderos. Éramos una gran familia compartiendo un hermoso día en la quinta. Los chicos tuvieron una excelente conducta como también una muy buena integración, lo que hizo que el “trabajo” de los animadores y guías se convirtiera en un día “entre amigos”. Silvina Bacigalupi, 9º A

“El taller me abrió las puertas para animar las jornadas de Reflexión de Nivel Inicial y EGB 1. Fue una de mis primeras experiencias como animadora, y cada una de ellas fue especial a su manera. En cada una tuve diferentes dinámicas y maneras de trabajar, pero es la actitud de los chicos con su buena onda y predisposición para hacer las actividades, lo que me hizo sentir cómoda, tranquila y contenta a la vez, generando en mí un maravilloso recuerdo que atesoraré siempre en mi corazón y en mi memoria junto a la sensación de ser Animadora”. Soledad Roa, 3º Soc. A

“Cuando me llamaron al taller, me sentí muy emocionada, contenta por ser una de las elegidas, pero a la vez temerosa por ser una experiencia nueva. Me sentí excelente al compartir con personas que no conocía y aprender de las charlas, conocer a los demás, conocerme a mí misma, para saber si soy capaz de guiar y animar un grupo, crecer compartiendo y aprendiendo de las distintas maneras de pensar. El taller me enseñó muchas cosas, y creo que es una experiencia única para cada uno que nos abre el corazón, no sólo para ser más solidarios, sino para ser mejores evangelizadores. Nos ayuda a guiar mejor hacia el camino de Cristo”. Priscila Carla Urbanowicz, 1º Nat. TT.