“Tú eres un don para mí”

Fue la frase del Papa Francisco que animó el último curso de Rectores, llevado a cabo en la ciudad de Mendoza. Al iniciar este nuevo ciclo lectivo quisiera reflexionar sobre el mensaje inaugural del Presidente de Consudec, P José Alberto Álvarez, que desde esta invitación, nos llama a valorar el don de la comunidad educativa. Estamos invitados a “reconocer al otro como un don; a alguien dado por Otro, dado por Dios, que lo ha puesto en el camino de mi vida y es un desafío constante para mí”.

En nuestro desafío de formar una auténtica comunidad educativa, la vida escolar es un paso esencial para reconocer la presencia del otro como un bien valioso. En este sentido, la experiencia educativa se trata de la vivencia del desafío de comunidad. Creo que muchos de los problemas que surgen en nuestra cotidianeidad, suelen resolverse al entender que el otro no es un obstáculo, sino que es una ayuda para mi crecimiento personal. Así, la educación será cada vez más una experiencia positiva, apasionante y valiosa.

El otro es quien me ayuda a crecer y es el don de Dios para mi vida, por lo tanto, nos invita a una actitud de amor y entrega hacia nuestro prójimo desde la apertura a la vida. Así como todos aspiramos el mayor bien personal, también nuestra vida debe ser un bien para el otro. Bien que permita entenderlo, comprenderlo y amarlo; escucharlo, entenderlo y aceptarlo; reconociendo nuestros propios límites y fortalezas.

En el fondo, es la otra persona –mi compañero, amigo, alumno o profesor– el que me permite llegar a la plenitud de la vida.

La educación es una experiencia de valoración y aceptación del otro, su reconocimiento y la necesidad que tenemos de aprender unos de los otros. Aprendemos en comunidad y no desde la individualidad. Cada día de nuestra vida escolar es una experiencia educativa, donde aprendemos del que está al lado mío. Cada compañero/a docente, tiene mucho que enseñarnos, cosas que no nos puede brindar un libro o una computadora. Es una nueva oportunidad para convivir y crecer juntos, siendo responsables unos de otros.

Que los próximos meses de nuestra vida escolar, nos alienten a vivir profundamente como verdadera comunidad, teniendo como premisa, de que el otro tiene mucho por enseñar y compartir.

Que cada mañana nos regale la riqueza del encuentro con la persona humana que nos sorprende. Así como nos sorprende el Misterio de Dios que nos ama. Que en cada encuentro con nuestros compañeros en la educación, sepamos maravillarnos por su riqueza y su presencia en nuestras vidas.

Que este nuevo ciclo lectivo que hemos iniciado, sea una verdadera experiencia comunitaria, que nos ayude a seguir formando a nuestros niños y jóvenes para una convivencia social armónica, siendo un aporte positivo y de cambio para nuestra sociedad.

¡Feliz inicio del ciclo lectivo 2019 para todos!

P. Juan Rajimon svd
Representante Legal