Una tarea para elegidos


Día del Docente

Cuánto amor, alegrías y por qué no sinsabores encierra esta tarea que elegimos; o que tal vez nos eligió a nosotros porque Dios así lo quiso. Cuánta vocación se pone de manifiesto en esto que amamos.

Qué bien nos hace sabernos guías de esos niños y jóvenes que nos fueron confiados para que desde nuestro humilde aporte formemos hombres y mujeres esperanzados, plenos de amor al prójimo, íntegros y con deseos de construir un mundo mejor.

Qué satisfacción se siente cuando la labor que realizamos con vocación de servicio es valorada. Y así nos lo hicieron sentir el sábado 11 de septiembre en la Misa de acción de Gracias por el Día del Docente, cuando nos dijeron que somos “lindas personas” porque ayudamos a crecer a una parte de la humanidad que nos fue entregada, y por la que vale la pena luchar, y así, cuando ésta forme parte de la sociedad nos permita ver que lo que sembramos, dio sus frutos.

No hay mayor regalo para un docente que el ver la sonrisa de nuestros alumnos ante una tarea bien realizada, ante un estímulo o simplemente ver que ellos, nuestros discípulos, nos superaron en la vida, porque esa será nuestra mejor recompensa.

Que más que enseñar cosas enseñe vida, para que el día que esté frente a Ti, en el mundo eterno, pueda mirarte a los ojos y decirte: “Señor, he cumplido”.

La docencia es una tarea que merece ser celebrada, y por ello ese mismo sábado, luego de la Misa, compartimos una cena de camaradería en el patio cubierto de nuestro colegio, en la que no faltaron los chistes, risas, el baile y muchas ganas de festejar.

Sra. Lorena del Rosario Acuña
Vicedirectora EGB 1 y 2